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Masajes orientales

Como arreglando tirones y eliminando grasas no iba jamás a hacerme rico, se me ocurrió haco cosa de un mes incluir en mi catálogo de servicios, el masaje tantra. Yo habia hecho en un viaje a Los Angeles un curso de tantra, invitado por una amiga que necesitaba una pareja. Fueron dos fines de semana muy interesantes, en el tipico chalet al lado de la playa que aparece en todas las peliculas yankies. Pero nunca se me habia ocurrido ofrecerlo hasta que viendo la tele vi un reportaje sobre este y otros masajes orientales. El caso es que la semana pasada me llamo una mujer solicitandome un masaje tantra. Durante la conversacion telefonica me contó que era la responsable de un departamento en una multinacional de informatica, soltera, sobre los 30 años, que se cuidaba mucho fisicamente, y que deseaba conocer este masaje. Insistió además que fuera en mi estudio, porque en su casa no sería posible. Quedé con ella al dia siguiente sobre las 3pm. Estaba intranquilo porque darle un masaje tantra a una desconocida es algo frio. No sabia si recibirla con ropa de la calle o preparado para darle el masaje. Prepare el cuarto, poniendo muy poca luz, y estiré una toalla sobre la cama. Aun así me excitaba por momentos. Comprobé que tenia preservativos. Me asome por la ventana a ver si la reconocía. Decidi por fin ponerme como suelo dar los masajes: un calzon corto y una bata. El bulto que tenia era notable al ser la ropa muy suelta. Sono el timbre de la puerta y fui a mirar por la mirilla. Era una tia con el pelo castaño largo, atractiva, sobre los 30 años. Una vez dentro le conté un poco como era el masaje que queria recibir, para ver si encajaba con lo que ella tenia en mente, y asintía en todo. Le indique que pasar al cuarto y se desnudara del todo. Empezo a desnudarse sin cerrar la puerta. Disimuladamente la mire. Tenia el cuerpo muy bien moldeado, de ir al gimnasio, y unas medidas de vertigo: 1\'75 de alta, unos 56kg, de pecho una 90, cintura 65 y cadera otros 90. Totalmente depilada. Entre a la habitacion y le pedi que se tumbara boca a bajo. Hacia calor, estabamos casi a final de junio. Me sente sobre sus piernas y empece a masajerle los muslos, despues las nalgas, y finakmente la espalda. Para ello me arrime mas a su culo. Me saque el pene, lo rocie bien de aceite y empece a masajearle la espalda. Mi pene resbalaba por su raja cada vez que subia y bajaba. Mis manos se dirigieron a sus costados, y la masajee los laterales de los senos. La siguiente postura es masajear con tu propio torax. EL contacto de mi pene con su culo era todavia mayor. El glande se me clavaba a la altura de su ano, para saltar resbalando hacia arriba. Paré el masaje y le pedi que levantara la cadera para colocarla una almoada entre su cadera y la cama. Asi culo quedaba más respingon. Le pedi que separara las piernas, y me coloque entre ellas, forzandola la separacion. Su coñito quedaba a mi disposicion. Le pedi que si el masaje era algo mas de lo que esperaba, que me lo dijera, con el fin de no herir su pudor. ME arrime estando de rodillas a ella, la cogi de la cadera y la puse sobre mis piernas, pegando su sexo al mio. volvi a tratarle la espalda, pero mi pene entraba entre sus labios, subia por su ano y asi hasta que senti que o paraba o iba a correrme. Me separe y la pedi que se pusiera boca arriba. Volvi a hacer exactamente lo mismo, pero con el añadido del masaje sobre sus senos. Me entretuve en sus senos, excitando sus pezones. Si antes de su sexo emanaba su olor con cierta intensidad, ahora su respiracion era cada vez mas intensa, casi jadeante, y su cadera empezaba a moverse discretamente, como facilitando la penetracion. Cuando de nuevo senti que si volvia a rozarle los labios vaginales con mi pene, me iba a correr, le pedi que cambiara de postura. Me puse a su cabecera, y empece el masaje de hombros a pies. cuando llegue a su vientre, mi pene oscilaba sobre su cara. Estaba a cuatro patas sobre ella. En vez de apoyarme en ella, basculaba sobre mi cadera al deslizarme sobre su cuerpo. Poco a poco mi cara se aproximaba mas a su sexo, y mi pene a su cara. Llegue a poner mi boca sobre su coño, y a la vez que se lo bese, deje que mi pene resbalara sobre su cara. En esa postura empece a lamerla, cogiendola de los muslos para que levantara su cadera hacia mi cara y me dejara introducirla la lengua en su vagina. Como llevaba ella un regimen casi vegetariano, su sexo sabia dulzon, y me volque a encontrar su orgasmo. Mientras tanto movia mi pene de un lado a otro de su cara. Cuando ya iba por su segundo orgasmo, senti por fin sus labios abrirse y humedecer mi glande. Tardo en llevarselo a la boca, pero cuando por fin se lo comio, sus labios se cerraron aprentandolo muy fuerte, para despues empezar a mamarlo como si fuera una corderita lechal. Al rato me invadio la locura de correrme en su boca, pero preferi seguir con la sesion, ya que seguro que tendria oportunidad mas tarde. me puse entre sus piernas, colcandoselas en mis hombros, y empece a darle un masaje vaginal con mis manos. Ella se apreto los senos para sentir mejor las sensaciones. Cuando vi que la dilatacion era suficiente, me puse una goma y la penetré. Entonces ella me dijo que me lo quitara, que tenia alergia al latex. Con un poco de asombro la hice caso. Empece a meterle y sacarle el pene de su coño con deseo de correrme en su interior. Ella me pidio ponerse sobre mi. Me tumbe, y antes de clavarse en mi falo, se lo metio en la boca y lo volvio a poner rojo, a punto de reventar. Aunque no lo he practicado demasiado, con el tantra se aprende a retener la eyaculacion, y a base de parar a que se me pasara el impulso, estuvimos follando dos horas. Entonces ella me pidio que me corriera, que deseaba sentir brotar el semen en su interior. Al final estuve eyaculando durante al menos 5 minutos. Acabamos empapados de fluidos. Entramos al yacuzzi y nos lavamos juntos. Al acabar, la puse un aceite corporal y ella a mi. Y de tocarnos de nuevo volvimos a follar el resto de la tarde. Si lees el relato Elena, espero que no te importe, pero tenia que contarlo.


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