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Con la recepcionista

Esto sucedio en las empresa para la cual trabajabamos Lourdes y yo, ella como recepcinista y yo como gerente. Yo tenia treinta años de edad y Lourdes era como dos meses moyor que yo. Ella era una mujer muy atractiva y coqueta quen gustaba vestirse con minifalda y blusas muy ajustadas, dejando ver sus preciosas piernas y haciendo resaltar sus redondos senos, desde que llegó a trabajar la empresa, se convirtió en el tema de conversación de los compañeros de trabajo en el sentido de estaba muy buena. Cierto dia a la hora de la salida de trabajar, le ofrecí llevarla en mi auto ya que vivía a mitad del camino que yo recorría para irme a casa lo cual aceptó; camino a casa le dije que si aceptaba tomar un café a lo cual ella contesto que si, acto seguido me dirigí a una cafetería donde estuvimos conversando por algún tiempo y disfrutando de un rico café, durante la conversación hablamos de todo de que si tenía novio, me dijo que no, me preguntó que si yo tenía novia, le dije que era casado y qu e tenía un hijo a lo cual no le dió mayor importancia. Depues de un buen rato salimos abordamos el auto y nos dirigimos a su casa, al llegar a su casa, me dijo que si no tenía inconveniente en quedarme a platicar un rato más en el auto ya que era muy temprano para llegar a su casa y sentarse a ver televisión, yo acepté de buen agrado y estacioné el auto para seguir nuestra conversación, ella dió un medio giro en el asiento subiendo un poco su pierna izquierda sobre el asiento del auto con lo cual dejo al descubierto gran parte de sus piernas viendóse su tanguita color rosita, yop de igual manera me giré para verla de frente pero no pude disimular fijar mi vista en sus piernas a lo cual a ella pareció gustarle, entonces le comenté como era que una mujer tan guapa no tenía novio y que si yo no fuera casado no lo pensaría tanto para tenerla entre mis brazos, ella se sonrio y no dijo nada, acto seguido me acerque para besarle levemente en los labios a lo cual me correspondió, inmediatamente nos trenzamos en un abrazo y nuestras lenguas se encontraron freneticamente y empece por besarle el cuello y bajar mis manos lentamente para acariciar sus senos muy redonditos y frotar sus pezones que se pusieron erectos al sentir el calor de mis manos y mientra sseguiamos besándonos con una mano fui bajando acariciando su espalda sus senos hasta llega a tocar sus piernas y empezar a frotarlas subiendo mi mano hasta tocar su chochito por ensima de la tanga. en ese momento se apartó bruscamente de mi diciéndome que no era correcto que hicieramos eso ya que yo iría a desfogarme con mi esposa mientras que ella se quedaría con las ganas encerrada en su recamara. en ese momento le contesté que no tenía porque quedarse con las ganas y que fueramos a un hotel lo cual ella acepto. inmediatamente me dirigí al primer hotel que encontramos, estacione el auto, decendí yo primero, le habrí la puerta le di la mano para que ella descendiera y nos introducimos a la habitación. Una vez dentro comenzamos a besarnos y poco a poco le fui despojando de sus ropas hasta quedar completamente desnuda al tiempo que con su ayuda tambien yo me desnudaba quedando completamente en pelotas, nos tiramos en la cama y empece a acariciar su pechos redonditos y a besar su cuello, fui bajando lentamente hasta sus pesones los cuales rosaba con mi lengua hasta lograr que se pusieran duros mientras con las manos acariciaba su chocho, su culito y sus nalgas duritas, ella por su parte de igual forma me besaba el cuello, las orejas y con sus manos masajeaba mi verga, a medida que nos masajeabamos, nos poniamos más calientes y ella empezó a gemir de placer pidiéndome que se la metiera agarrándome la verga y poniéndosela en la entrada de su chocho, enseguida empuje y se le fue hasta el fondo, ella dejo escapar un grito de emoción arqueando su espalda para venirse mojándome todos mis bolas hasta el ombligo, yo empece a bombear primero lento despues más aprisa ella me suplicaba que le diera más y más hasta que mi verga estallo en chorros de semen dentro de su vajina sintiendo que me iva al cielo de la emoción mientras ella tenia un segundo orgasmo.Descansamos un rato nos duchamos y salimos muy felices la lleve a su casa y nos depedimos con un largo beso. Esta ecena se repitio varias veces y fue el principio de mis infedelidades


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